Tardígrados, poderío diminuto
Son auténticos superhéroes en miniatura. Los tardígrados, u osos de agua, son unos invertebrados diminutos (la especie más grande mide 1,2 milímetros) capaces de resistir las condiciones más extremas. Incluso se ha comprobado que pueden sobrevivir en el espacio exterior: temperaturas cercanas al cero absoluto, en el vacío, sin oxígeno y sometidos a radiaciones cósmicas.
Existen unas 700 especies de tardígrados (su nombre significa «de paso lento»), distribuidas tanto en tierra como en medios acuáticos de agua dulce o salada, y son un exitoso grupo de animales que sigue en pleno auge después de 600 millones de años de evolución.
Los tardígrados terrestres tienen además un superpoder: la criptobiosis. Cuando las condiciones ambientales son muy adversas, se deshidratan casi por completo, del 85 % de agua que contiene su cuerpo pasan a tener un 3 %.
Roba ADN a otros seres vivos
La
secuenciación de su genoma
el año pasado por parte de la Universidad de Carolina del Norte, en
Chapel Hill, EEUU, reveló que poseen la mayor proporción de carga
genómica externa conocida en cualquier otro ser viviente.
Es decir, que el oso de agua
es capaz de "robar" el ADN de otros organismos
(virus, bacterias, otros microorganismos) y encriptarlo en su propio
código genético, lo que le confiere esa extraordinaria capacidad de
adaptación a un medio ambiente adverso. Esta habilidad la tienen en
mayor o menor medida el resto de seres vivos, pero el
Tardigrada la emplea de forma inusitada.
Los
investigadores del NIPR consideran que "la supervivencia de este
espécimen tras haber permanecido en temperaturas inferiores a los 20
grados bajo cero durante más de tres décadas ayudará a conocer mejor los
procesos criptobiónicos".
Tomado del National Geographic MagazineNational Geographicy Expansión.
¿Desde el punto de vista de la "selección natural "qué tiene este ser vivo que le confiere una gran ventaja evolutiva?